viernes, 17 de mayo de 2013

FAREWELL (Pablo Neruda )



1

Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.

2

Yo no lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre
que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

3

(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar).

4

Amor el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.

Amor que quiere libertarse
para volver a amar.

Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.

5

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.


lunes, 1 de abril de 2013

GOTAS DE LUNA

poema de HÉCTOR CORDERO VITAGLIC (chileno)



Cuando te bañas, tu cuerpo perfuma el agua,
las flores en el estanque tienen
un espejo donde mirarse.
Como dos veleros rojos, tus pezones
corren por el mar de mis ojos hambrientos.
Mójame con esa ola de tu alegría
que está cambiando el sentido de las cosas.
No dejes que yo vaya por el mar abierto,
¡quiero ser marinero de tus orillas!
Y una noche cualquiera, te decidas
a apagar esta sed loca que te mira,
cuando te bañas y vas perfumando el agua,
vestida con gotas infinitas de luna.

domingo, 24 de marzo de 2013

NO SE MUERE DOS VECES O LA PERMANENCIA DE UN POETA ASESINADO‏

Domingo Gómez Rojas fue un hombre que vivió la vida con la fuerza inevitable que le daba su alma de creador, de inventor de poesía...porque, al fin de cuentas, el verso, el buen verso, es una de las piedras que arma ese edificio llamado poema...

Gómez Rojas fue de aquellos muchachos que en los años veinte enfrentaron en Chile a los fascistas, capitalistas y patrioteros de baja monta.

Fue en la época que gobernaba Chile el truhán Juan Luis Sanfuentes quien, a través de su Ministro Astorquiza, se convertiría en la espada cobarde que mataría al gran poeta.

Tenía sólo 24 años. Había nacido en 1896 y le asesinaron en 1920.

Por oponerse a un extraño aire de conflicto entre Chile y Perú, Domingo Gómez Rojas, que era un joven sabio, como los que le acompañaban en ese momento, fue detenido y torturado y a través de la tortura se le enloqueció.

Fantasmas de otros espacios, entonces, invadieron la mente del joven sabio...

Las torturas lo llevaron a la muerte.

Su funeral, enorme, más de 40.000 personas, pasó frente al Palacio de Gobierno de Chile gritando asesinos a todos aquellos que, como ratas, se guardaron en sus perfumadas oficinas del gansterismo que había permitido tal aberración y el saqueo y destrucción del local de la FECH.

TODO EN NOMBRE DEL NACIONALISMO INFAMANTE que, todas las veces, crece como la espuma caliente e irrazonable.

Domingo era ácrata. Es decir, creía en una forma de socialismo libertario con su atuendo de individualismo.

Del poeta tan grande hay publicados algunos libros y unos cuantos poemas que son sencillamente maravillosos.

Aquí va el más famoso de ellos.

MISERERE 

La juventud, amor, lo que se quiere,
ha de irse con nosotros. ¡Miserere!

La belleza del mundo y lo que fuere
morirá en el futuro. ¡Miserere!

La tierra misma lentamente muere
con los astros lejanos. ¡Miserere!

Y hasta quizás la muerte que nos hiere
también tendrá su muerte. ¡Miserere!

Ha pasado casi un siglo de su muerte...pero un poeta grande, un poeta consecuente, un luchador social del nivel de Gómez Rojas no muere...o, al menos, después de esa muerte, la primera, la física, un bardo como él no puede volver a morir.

Y helo aquí vivo en su poesía, en su recuerdo perpetuo, en las alas hermosas que creó. En ello vive.

sábado, 16 de marzo de 2013

GRANDES POEMAS CONTEMPORÁNEOS...LLEVA DOSCIENTAS MIL VISITAS


Por José G. Martínez Fernández.


Un orgullo es para nosotros, que amamos la cultura y la justicia, que un espacio nuestro en internet esté batiendo récords.

Hablamos de cultura y de justicia porque ese espacio -blog- es un centro para la difusión de la poesía y la poesía ha sido, a través de toda la historia, una palanca de belleza que, por sí misma, es, muchas veces, un arma en búsqueda de justicia.

GRANDES POEMAS CONTEMPORÁNEOS es el sitio de que hablamos.

Creado el  28 de septiembre de 2008 dos días después fue publicado allí el primer poema, GLADIOLOS JUNTO AL MAR, del poeta chileno Óscar Hahn.

Tres años después, en octubre de 2011, GRANDES POEMAS CONTEMPORÁNEOS alcanzó las 100.000 (CIEN MIL) visitas y, un año y medio después, hace muy pocos días, alcanzó las 200.000 (DOSCIENTAS MIL) visitas.

El último poema publicado lo fue el 01 de marzo de este 2013 y se llama BALADILLA DE LOS TRES PUÑALES del poeta español Rafael de León.

En dicho espacio hemos publicado poemas contemporáneos de autores de los más diversos países del orbe.

Grandes poemas es el justo nombre que le dimos al nacer y no imaginábamos el éxito que tendría...Fíjense...Los visitantes de este sitio tiene más habitantes que la ciudad de Arica (tierra del creador del blog) y equivale a TRES ESTADIOS NACIONALES LLENOS (eso en la capital de Chile) y vamos por más. En estos mismos momentos ya están ingresando más lectores. Esto no para. Esto se agiganta.

Cuando en 2011 llegamos a los CIEN MIL VISITANTES publicamos un artículo en algunos medios digitales sobre ello y, desde esa fecha, nuestro sitio es publicitado permanentemente en algunos de esos medios...en especial en REDACCION POPULAR que dirige el historiador argentino Raúl Isman.

Esta alegría nuestra tiene que ver con la posibilidad de hacer llegar el arte -en este caso la poesía- en forma gratuita a todos los que aman tan bella arte.

Y seguiremos bregando para que nuestro blog siga teniendo millares de nuevas visitas. Queremos hacer de GRANDES POEMAS CONTEMPORÁNEOS el sitio de dicha tendencia con una de las mayores lectorías en el mundo.


sábado, 9 de marzo de 2013

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER, SIMPLEMENTE UN GRAN MAESTRO


Por José G. Martínez Fernández.

A Gustavo Adolfo Bécquer se le conoce como “un poeta romántico tardío” en la España de la segunda mitad del siglo XIX, aquel período que tuvo, quizás, al más grande de los oradores en lengua hispana de todos los tiempos: Emilio Castelar.

Y si Bécquer fue el último poeta del romanticismo en España ello se debe a que antes, en la península ibérica, había figuras como José de Espronceda y Rosalía de Castro, dos grandes aedas de dicho movimiento.

Los románticos de la Europa del XIX –franceses, alemanes, italianos y otros- habían creado su poesía, durante el alba de dicho siglo.

Casi en el mismo instante histórico, en nuestra lengua, teníamos a los citados Espronceda y Castro.

El que vendría más tarde y sería consagrado como el más grande creador romántico era un muchacho sevillano llegado a Madrid cargado de ilusiones y de pobrezas materiales.

Había nacido en 1836 y su nombre verdadero era Gustavo Adolfo Domínguez, pero al firmar sus textos se deshizo del Domínguez y se hizo llamar Bécquer, que es el segundo apellido de su padre.

Se señala que escribió sus primeros poemas entre los 21 y 22 años, pero esos escritos se perdieron, quizás en una noche de bohemia del poeta; quien, sin embargo, gracias a su enorme memoria, logró reconstruir parte de los mismos.

La poesía de Bécquer –por su extraordinaria sencillez- ha sido criticada a veces por quienes creen que están descubriendo un nuevo universo verbal y que lo becqueriano es, simplemente, demasiado ingenuo.

En realidad los sencillos verbos que Bécquer marca en sus poemas de temas habituales y universales, son de una innovación mayúscula para su tiempo con lo que anunciará la posterior etapa de la poesía castellana en que Rubén Darío será el líder.

Bastaría centrarse en la belleza gigante del verbo del sevillano haciendo una lectura inteligente para entender porque críticos de la talla de Menéndez Pelayo y Dámaso Alonso le han dado una altura literaria importantísima.

Ha de saberse que, también, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Rafael Alberti y tantos otros grandes de la lírica de la España de comienzo y mitad del siglo XX le atribuyen una grandeza singular al indicar que recibieron su influencia.

Influencia que, además, encontramos en grandes poetas chilenos como Cruchaga Santa María, Óscar Castro, Roberto Meza Fuentes y Óscar Hahn, por sólo citar a cuatro.

Numerosos estudiosos de la poesía en español, aparte de Menéndez y de Alonso, han reconocido que el sevillano ha sido el más grande poeta de la España del siglo XIX y el segundo más grande de toda la historia poética de esa nación, lugar que obtiene sólo tras la figura de Luis de Góngora, bardo del siglo de Oro.

La poesía becqueriana emociona aún y aún es palabra en boca de millones de mortales en toda la lengua hispana y en las otras innumerables lenguas en que está traducida.

Su genialidad es mayúscula. Su estatua poética es inamovible. Su permanencia en la historia de la poesía es indiscutible.

Gustavo Adolfo Bécquer simplemente es UN BARDO MUY GRANDE.

Un maestro de la emoción que no alcanzó a ver sus versos publicados durante su corta vida.

Falleció en Madrid en 1870.

Es decir le bastaron 34 años de camino por esta tierra para dejar su nombre como una enorme esfinge de metal noble.

Toda la grandeza de su poesía se descubrió después para suerte de nuestra hermosa lengua romance y los ávidos amantes de la gran lírica.

En 1871, en un acto solidario de sus amigos, fue editado, en dos tomos, su trabajo bajo el nombre de OBRAS.

Allí también iban sus famosas LEYENDAS, otro hito creativo enorme de Bécquer, que, a pesar de su altura literaria, no alcanzó la calidad de su poética.

viernes, 22 de febrero de 2013

CÉSAR VALLEJO Y SU LÍRICA CONTRA LA INJUSTICIA




Por José G. Martínez Fernández.


Perú –el país más rico en minerales de América Latina- es, a la vez, un espacio geográfico rico en hacedores de poesía.
Desde Tacna a Tumbes por la costa y entrando a la serranía y a la selva, Perú
-todo bello- ha tenido y tiene poetas cuyo canto pudiera explosionar sus quebradas, sus ríos, sus montes.
Hablar de los grandes poetas de Perú es tarea compleja. Tiene cientos. Por ello sólo citaremos a algunos: Chocano, Eguren, Oquendo de Amat, Rose, Hidalgo, Watanabe, Cisneros, Belli, Cornejo, Varela y el maestro, el icono, el mayor de todos ellos: César Vallejo Mendoza.
Aquel que nació en la serranía de Santiago de Chuco, cerca de Trujillo, allá en 1892 y que se fue de este mundo tan lejos de su patria, en Francia, el año 1938, muy joven aún.
Vallejo es el poeta símbolo de la patria de Atahualpa, de Túpac Amaru, de Micaela Bastidas.
Y Vallejo, como sucesor de la sangre ardiente de esos héroes, es, en su canto lírico, el signo del despertar social que los pueblos del mundo han realizado desde Espartaco y los hermanos Graco hasta los grandes revolucionarios del siglo veinte, pasando por los del diecinueve: luchadores franceses, alemanes, italianos, los mártires de Chicago y tantos otros.
En efecto el gran tema del centro poético de este innovador de la lírica es la lucha del hombre por una sociedad más justa con lo que interpreta -verbo a verbo- el caudal trágico del ser humano explotado, torturado y asesinado.
César Vallejo tiene mucha de esa sangre corriendo por los caudales de su poesía.
El poeta muy bien se expresa críticamente frente a un dios no sufriente, mientras ese sufrimiento, sin embargo, se encuentra en el hombre pobre. Ese dolor es el que César Vallejo siente en su carne propia, en su ser más íntimo, y así lo expresa.
La genialidad de Vallejo es múltiple.
Ya en sus poemas PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA, LOS HERALDOS NEGROS, y muchos otros, el sufrimiento mostrado por el poeta es el sufrimiento de la humanidad. Todo el mundo pesa sobre el alma de Vallejo, todo el mundo carga su pudrición, sus miserias, sus dolores y sus injusticias en el poeta peruano.
Sus poemas suelen tener una velocidad y audacia verbal que funcionan como una luz continua bajo un oscuro túnel. El desechar formas sintácticas y semánticas son propias de su capacidad creativa muy peculiar, quizá la mayor de este continente durante la pasada centuria.
Sus libros poéticos fundamentales son: LOS HERALDOS NEGROS (1918) TRILCE (1922) y los que se publicaron tras su muerte: POEMAS HUMANOS y ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ.
No hay duda que, cuando César Vallejo, escribió sus poemas miró el mapa de las injusticias y con los ojos iluminados tomó lápiz y papel y con rapidez, sin mayores dificultades, trazó las palabras que tenía allí en su ser y que le violentaban frente a un mundo plagado de injusticias.

miércoles, 23 de enero de 2013

JÓVENES POETAS OLVIDADOS EN ARICA Y EN EL NORTE CHILENO



Por José G. Martínez Fernández.

De 1965 a 1970 existió un pequeño movimiento poético protagonizado en Arica por cinco muchachos de entre 15 y 20 años.

Hoy tres de ellos están prácticamente olvidados en Arica y en el norte chileno..

Sólo Florencio Faúndez y quien escribe este artículo seguimos publicando nuestra poesía.

En esos años escribía y ganaba varios premios en los concursos de liceos y de la Universidad del Norte María Angélica Molina.

Esther Muñoz también había ganado un premio en la Universidad del Norte, donde yo obtuve el premio más importante en poesía en el concurso de 1966.

Jorge Bellet Pacheco obtuvo un Premio Especial debido a que ya era un autor reconocido por haber publicado un libro, ALMA TE BUSCO, siendo casi un niño.

Todos éramos estudiantes secundarios.

En 1967 me reuní con María Angélica y le conté la idea de hacer públicos nuestros trabajos.

Todos teníamos premios literarios, pero ningún poema publicado.

Pero carecíamos de dinero para hacer la publicación.

María Angélica reunió la mayor suma entre dueños de tiendas y yo conseguí dos auspiciadores: un aviso de una casa de discos ubicada en 21 de Mayo y otro aviso de la tienda de Lionel Valcarce.

Con ese dinero publicamos un folleto con poemas de Molina, de Muñoz y míos. El prólogo lo hizo Manuel Lagos del Solar, poeta y director de Radio El Morro.

Luego de ello en la misma radio, Hahn, Cortínez y Margery, dedicaron un programa completo a nuestra publicación. Los tres eran profesores de la Universidad de Chile, Sede Arica. Fue un gran espaldarazo para autores que íbamos de los 16 a los 18 años.

Lo mismo hicieron el diario matutino LA CONCORDIA y el vespertino LA DEFENSA y otros medios. 
Incluso se conoció en algunas ciudades del norte de Chile.

SERIE POÉTICA se llamó el folleto. Folleto de muy pocas páginas. Era julio de 1967.

En aquel momento gobernaba Chile don Eduardo Frei Montalvo y era gobernador de Arica don Adrián Barrientos, con quien dialogaría tiempo después en un cambio de folio en el diario LA CONCORDIA al ser presentado a él por su director Raúl Garrido García..

En la Alcaldía de la Municipalidad estaba Elena Díaz Hevia y entre los regidores: José Solari, Eduardo Pérez, Alberto Koch Sologuren y Luis Blanco Carvajal. A los otros dos no los recuerdo ahora.

Luis Blanco Carvajal era el hombre que más impulsaba la cultura desde su puesto.

Luego publicamos un segundo, un tercer y un cuarto número y, por razones económicas, no pudimos seguir adelante.

En esas ediciones se agregaron los nombres de Florencio Faúndez (era el de mayor edad con sus jóvenes 20 años) quien había ganado un importante premio en la Universidad del Norte y Alberto Yuri Rivera (el de menor edad con sólo 15 años), quien había sido galardonado en un concurso de la Municipalidad ariqueña.

En esos años (1967-1968) no existían organismos que se preocuparan de financiar estos esfuerzos.

Sólo Luis Blanco Carvajal exponía a través de diarios y en conversaciones con nosotros que la poesía de Arica merecía la atención y el apoyo de las autoridades.

SERIE POÉTICA feneció en 1968.

Sumando: en los cuatro números de la publicación aparecieron cinco nombres: María Angélica Molina, Esther Muñoz Cárdenas, Florencio Faúndez Saavedra, Alberto Yuri Rivera y quien esto escribe.

Luego de esa aventura Molina, Muñoz y Yuri, que yo sepa, no volvieron a publicar.

Un día Esther Muñoz, allá en Arica, me dijo que ya no escribía.

Molina y Yuri se fueron a Santiago. A ambos los vi por casualidad en algún lugar de la capital en fechas muy distantes.

María Angélica me invitó a la casa en que vivía y me señaló que volvería a escribir poesía y que publicaría, que sus creaciones, eran parte fundamental de su ser.

Nunca, sin embargo, que yo sepa, volvió a publicar.

A Alberto Yuri lo vi mucho tiempo después, también en Santiago, como ya señalé. Me dijo que ya no estaba en ello.

Era director de un colegio y por esos días se iba a casar. Recuerdo muy bien que no me invitó a su matrimonio.

Han pasado ya MUCHOS AÑOS de esos encuentros finales (finales, porque no he visto a los tres en décadas) y ninguna noticia tengo de que hayan publicado.

En la tierra madre, en que nacieron como poetas, Molina, Muñoz y Yuri son como espectros de una linda etapa de juventud.

Todos ellos están, ahora, olvidados en nuestra ciudad. Sólo los que fuimos sus cercanos, familiares y unos pocos más, saben que ello marcaron una breve etapa en la historia lírica de Arica.

De haber seguido la ruta de la poesía, estoy seguro, que, al menos, uno de los tres sería una importante figura de la lírica nortina.

Todos ellos eran púberes. Tenían mucho destino.

Ah, el tiempo…más de cuarenta años y los poetas citados, mis amigos, ya no figuran en la gran poesía de Arica cuyas cabezas más relevantes, hoy, son Luis Araya Novoa, Rodolfo Kahn y el mismo Florencio Faúndez.

Recuerdo que formamos el grupo de poesía Carlos Pezoa Véliz y que, mediante nuestra gestión y el gran apoyo del regidor Luis Blanco Carvajal, se consiguió que una calle de Arica llevara el nombre del gran poeta chileno.

Bordeando el río San José está ese nombre grande de las letras nacionales.

Yo, desde la nostalgia, recuerdo siempre a los tres amigos poetas señalados. ¿Qué será de ellos? ¿Dónde marcarán ahora sus pasos y sus palabras?